Cuando llega el frío, pocos platos apetecen tanto como un buen guiso de ternera cocinado a fuego lento. En esta receta utilizamos cerveza para aportar sabor a la salsa y acompañamos la carne con champiñones y zanahorias, dos ingredientes que combinan a la perfección con los jugos del guiso.
Una elaboración tradicional con un pequeño giro, ideal para preparar con antelación y disfrutar de una comida reconfortante en los meses de invierno.
Ingredientes (4 personas)
- 800 g de carne de ternera Dehesa Grande para guisar
- 330 ml de cerveza rubia
- 300 g de champiñones
- 3 zanahorias
- 1 cebolla grande
- 2 dientes de ajo
- 400 ml de caldo de carne
- 1 hoja de laurel
- 2 cucharadas de harina
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal y pimienta negra
Elaboración
- Salpimienta la carne y pásala ligeramente por harina, retirando el exceso. Calienta aceite en una cazuela y dora los trozos por tandas. Retira y reserva.
- En la misma cazuela, añade la cebolla picada y las zanahorias cortadas en rodajas. Sofríe durante 8-10 minutos, removiendo para aprovechar los jugos que haya dejado la carne.
- Incorpora los dientes de ajo picados y cocina durante un minuto. Vuelve a añadir la carne y vierte la cerveza.
- Deja hervir unos minutos para que se evapore parte del alcohol. Añade el caldo de carne y la hoja de laurel. Tapa y cocina a fuego suave durante aproximadamente 1 hora y media o 2 horas, hasta que la ternera esté tierna.
- Limpia los champiñones, córtalos en cuartos y saltéalos en una sartén con un poco de aceite hasta que estén dorados.
- Incorpora los champiñones a la cazuela durante los últimos 15-20 minutos de cocción. Si la salsa está demasiado líquida, deja reducir unos minutos sin tapa.
- Retira el laurel, prueba la salsa y ajusta de sal y pimienta antes de servir.
La cerveza aporta profundidad a la salsa, mientras que los champiñones y las zanahorias completan el guiso con sus sabores y texturas. El resultado es una ternera tierna y jugosa, perfecta para acompañar con pan y disfrutar de la cocina casera de invierno.
