El solomillo de ternera es una de esas piezas que convierten cualquier comida en una ocasión especial. En esta receta lo acompañamos de cebolla caramelizada, manzana dorada y patatas asadas, una combinación que equilibra el sabor de la carne con el dulzor de la fruta y la suavidad de las verduras.
Una propuesta sencilla, con ingredientes de siempre y una presentación perfecta para sorprender en las comidas de Navidad sin pasar horas en la cocina.
Ingredientes (4 personas)
- 800 g de solomillo de ternera Dehesa Grande
- 3 cebollas medianas
- 2 manzanas
- 600 g de patatas pequeñas
- 1 cucharada de azúcar moreno
- 100 ml de vino blanco
- 1 ramita de romero
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal y pimienta negra
Elaboración
- Lava las patatas, córtalas en gajos y colócalas en una bandeja de horno con aceite de oliva, sal, pimienta y romero.
- Hornea a 200 ºC durante 35-40 minutos, hasta que estén doradas por fuera y tiernas por dentro.
- Corta las cebollas en juliana fina y póchalas en una sartén con un poco de aceite a fuego medio-bajo durante 20-25 minutos, removiendo de vez en cuando.
- Cuando la cebolla esté blanda y dorada, añade el azúcar moreno y el vino blanco. Cocina unos minutos más, hasta que el líquido se reduzca.
- Pela las manzanas, córtalas en gajos y dóralas en otra sartén con unas gotas de aceite durante 2-3 minutos por cada lado.
- Saca el solomillo de la nevera con antelación y sécalo bien. Salpimienta y márcalo en una sartén muy caliente con un poco de aceite, ajustando el tiempo al grosor de las piezas y al punto deseado.
- Deja reposar la carne unos minutos antes de servirla. Reparte la cebolla caramelizada y la manzana en los platos y acompaña con el solomillo y las patatas asadas.
El resultado es un plato equilibrado, en el que la ternura del solomillo de ternera contrasta con la manzana dorada y el sabor de la cebolla caramelizada. Una receta fácil y vistosa para disfrutar de la buena carne en las celebraciones navideñas.
