La carne de vacuno Dehesa Grande se distingue por su calidad, jugosidad y sabor auténtico, resultado de un modelo de ganadería extensiva con más de 600 ganaderos comprometidos con la trazabilidad, el bienestar animal y la excelencia del producto. Para disfrutarla al máximo en casa, no basta con elegir un buen corte: la técnica de cocción y el punto al que la sirves son fundamentales para resaltar sus cualidades.
En esta guía práctica te explicamos cómo cocinar diferentes cortes de vacuno y cómo identificar los puntos de cocción correctos, con pautas claras, términos gastronómicos y consejos de chef que puedes aplicar ya en tu cocina.

Qué significa “punto de cocción” en carne de vacuno
El punto de cocción es el grado de cocción de la carne que determina su textura, color y jugosidad. No existe un único grado perfecto: depende del tipo de corte y de las preferencias del comensal.
A medida que la carne se cocina:
- Cambia de color (de rojo a rosado y finalmente marrón).
- Pierde o retiene jugos según el nivel de calor aplicado.
- El interior experimenta reacciones de proteínas que modifican textura y sabor.
Este concepto, además de influir en la experiencia sensorial, es una herramienta culinaria esencial para preparar excelentes chuletones, entrecots o filetes.
Los principales puntos de cocción explicados
A continuación encontrarás los grados de cocción más habituales con su descripción y lo que puedes esperar al probarlos:
1. Muy poco hecho / Bleu (≈45‑50 °C)
- Interior rojo oscuro, muy jugoso.
- Exterior sellado pero casi crudo por dentro.
- Perfecto para cortes muy nobles y con buena infiltración de grasa.
- Sensación en boca: máximo sabor natural y jugo.
2. Poco hecho / Rare (≈50‑55 °C)
- Centro rojo brillante, jugoso y tierno.
- Textura suave con mayor firmeza que el bleu.
- Ideal para quienes buscan el sabor intenso del vacuno.
- Sensación en boca: jugoso y expresivo.
3. Al punto / Medium (≈55‑60 °C)
- Rosado en el centro con textura equilibrada.
- Considerado el punto clásico para muchos cortes de ternera.
- Sensación en boca: balance entre jugosidad y firmeza.
4. Tres cuartos (≈60‑65 °C)
- Rosado claro o casi marrón, con menor jugosidad.
- Más firme, adecuado para gustos tradicionales.
- Sensación en boca: estructura más pronunciada.
5. Bien hecha (≈65 °C o más)
- Puede apreciarse en recetas tradicionales o para quienes prefieren sin rastro de rosa
- Marrón uniforme, menos jugosa.
- Textura considerablemente más firme.
Cómo elegir el punto de cocción ideal según el corte
No todos los cortes se cocinan igual. Aquí van recomendaciones prácticas:
- Cortes nobles (entrecot, lomo, chuletón):
Poco hecho o al punto para conservar jugos y realzar sabor natural. - Cortes más densos (aguja, cadera):
Pueden beneficiarse de un término medio o tres cuartos para mayor textura. - Filetes finos o tapas:
Con cocción rápida y ligeramente rosados conservan su suavidad.
Consejo de experto: saca la carne de la nevera unos 30 minutos antes de cocinarla para que alcance temperatura ambiente y se cocine de forma uniforme.

Métodos para medir el punto de cocción
Termómetro de cocina
El método más fiable para alcanzar la cocción deseada es usar un termómetro digital: introduce la sonda en la parte más gruesa de la pieza y controla la temperatura interna.
Método táctil (técnica de la mano)
Sin termómetro, puedes comparar la firmeza del filete con partes de tu mano:
- Pulgar + índice: poco hecho
- Pulgar + medio: al punto
- Pulgar + anular: tres cuartos
- Pulgar + meñique: bien hecha
Esta técnica requiere práctica, pero es útil en cocina casera.
