Este ragú mediterráneo es una receta reconfortante, aromática y llena de color. La carne para guisar Dehesa Grande, tierna y jugosa, se cocina lentamente en una salsa de tomate natural, aceitunas negras y una mezcla de hierbas mediterráneas que aportan frescura y profundidad. Es un plato que recuerda a las cocinas del sur: sabores intensos, aromas herbales y una textura melosa que invita a mojar pan. Perfecto para cualquier día de la semana, pero con la elegancia suficiente para una comida especial.
Ingredientes (4 personas)
- 800 g de carne para guisar Dehesa Grande
- 400 g de tomate triturado natural
- 1 cebolla grande
- 2 dientes de ajo
- 1 puñado de aceitunas negras sin hueso
- 1 cucharadita de orégano
- 1 cucharadita de albahaca seca (o fresca al final)
- 1 hoja de laurel
- 1 chorrito de vino blanco (opcional)
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal y pimienta
- Pasta corta, arroz o pan crujiente para acompañar
Elaboración
- Dorar la carne
- Calienta una olla grande con aceite de oliva.
- Añade la carne salpimentada y dóralo bien por todos los lados.
- Este paso es clave para que el ragú tenga sabor y profundidad.
- Rehogar la base de verduras
- Añade la cebolla picada y rehoga 10 minutos hasta que esté tierna.
- Incorpora el ajo picado y cocina 1 minuto más.
- Desglasar con vino blanco (opcional)
- Añade un chorrito de vino blanco y deja que reduzca.
- Esto aporta acidez y equilibrio a la salsa.
- Incorporar el tomate y las hierbas
- Añade el tomate triturado, el orégano, la albahaca y la hoja de laurel.
- Mezcla bien y cocina 5 minutos.
- Cocción lenta
- Añade las aceitunas negras.
- Tapa y cocina a fuego suave durante 1 hora, removiendo de vez en cuando.
- Si la salsa reduce demasiado, añade un chorrito de agua o caldo.
- Ajustes finales
- Rectifica de sal y pimienta.
- Si usas albahaca fresca, añádela justo antes de servir.
- Servir
- Acompaña con pasta corta, arroz blanco o pan crujiente.
- También funciona muy bien con polenta cremosa.
Este ragú mediterráneo es una muestra de cómo un producto de calidad puede transformar un plato cotidiano en una experiencia gastronómica: aromas frescos, salsa melosa y una carne que se deshace.
