¡Una receta perfecta para Navidad! El solomillo de vaca vieja tiene un sabor intenso y una textura que merece una elaboración sencilla, capaz de realzar sus cualidades. En esta propuesta lo acompañamos de una salsa cremosa de mostaza antigua y unas patatas al horno, una combinación clásica con un toque diferente gracias al sabor ligeramente picante y a la textura de los granos de mostaza.
Una receta ideal para una comida especial, con ingredientes fáciles de encontrar y una preparación que permite disfrutar de la carne sin complicaciones.
Ingredientes (4 personas)
- 4 medallones de solomillo de vaca vieja Dehesa Grande, de unos 180-200 g cada uno
- 800 g de patatas
- 200 ml de nata para cocinar
- 2 cucharadas de mostaza antigua
- 1 cebolla pequeña
- 100 ml de caldo de carne
- 1 cucharada de mantequilla
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal y pimienta negra
Elaboración
- Pela las patatas y córtalas en rodajas o gajos. Colócalas en una bandeja de horno con aceite de oliva, sal y pimienta.
- Hornea a 200 ºC durante 35-40 minutos, removiendo a mitad de cocción para que se doren de manera uniforme.
- Pica la cebolla muy fina y póchala en una sartén con la mantequilla a fuego medio durante unos 8-10 minutos, hasta que esté blanda.
- Añade el caldo de carne y deja reducir durante un par de minutos. Incorpora la nata y la mostaza antigua, mezcla bien y cocina a fuego suave durante 5-7 minutos, hasta que la salsa espese ligeramente. Prueba y ajusta de sal y pimienta.
- Saca los medallones de solomillo de la nevera con antelación y sécalos con papel de cocina. Salpimienta y márcalos en una sartén muy caliente con un poco de aceite, hasta alcanzar el punto deseado.
- Retira la carne y déjala reposar unos minutos para que conserve mejor sus jugos.
- Sirve los medallones acompañados de la salsa de mostaza antigua y las patatas recién horneadas.
La salsa de mostaza aporta un punto cremoso y ligeramente picante que acompaña muy bien el sabor de la vaca vieja sin ocultarlo. Las patatas al horno completan un plato sencillo, sabroso y perfecto para una comida de Navidad o cualquier celebración en la que la carne sea la protagonista.
