El solomillo de vaca vieja es una pieza noble, tierna y con un sabor profundo que merece una preparación a la altura. En esta receta lo llevamos a un terreno elegante y muy gastronómico: una costra crujiente de pimienta negra, que aporta aroma y textura, y una salsa de brandy flameado que envuelve la carne con notas cálidas y ligeramente dulces. El resultado es un plato de restaurante, perfecto para ocasiones especiales, pero sorprendentemente fácil de preparar en casa.
Ingredientes (4 personas)
- 1 solomillo de vaca vieja Dehesa Grande
- 2 cucharadas de pimienta negra en grano
- 1 chorrito generoso de brandy
- 200 ml de nata para cocinar
- 1 cucharada de mantequilla
- Sal gruesa
- Aceite de oliva virgen extra
Elaboración
- Preparar la costra de pimienta
- Machaca los granos de pimienta en un mortero hasta obtener trozos irregulares.
- Sazona ligeramente el solomillo y cúbrelo con la pimienta presionando para que se adhiera bien.
- Sellar la carne
- Calienta una sartén de hierro con un chorrito de aceite y la mantequilla.
- Cuando esté muy caliente, coloca el solomillo y dóralo por todos los lados.
- El objetivo es crear una costra crujiente sin cocinar demasiado el interior.
- Flamear con brandy
- Añade el brandy a la sartén y, con cuidado, prende fuego inclinando ligeramente la sartén.
- Deja que la llama se apague sola mientras el alcohol se evapora y deja su aroma.
- Crear la salsa
- Incorpora la nata y baja el fuego.
- Cocina 4–5 minutos hasta que la salsa espese y tome un color dorado.
- Rectifica de sal si es necesario.
- Servir
- Corta el solomillo en medallones gruesos.
- Sirve con la salsa de brandy por encima y un toque final de pimienta recién molida.
El solomillo de vaca vieja de Dehesa Grande destaca por su ternura y su sabor profundo, fruto del trabajo de más de 600 ganaderos que cuidan la dehesa con respeto y dedicación. Cocinarlo con una costra de pimienta y una salsa flameada es una forma de realzar su carácter, de llevar a la mesa un plato que habla de territorio, tradición y calidad. Una receta que convierte cada bocado en un homenaje a la ganadería de Salamanca y al modelo cooperativo que garantiza carne excepcional desde el origen.
